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domingo, 6 de enero de 2019

Bebo como alguien que acaba de enviudar, una persona de escaso talento y más escasa ambición, agrisada por los años, insegura y errante y que necesita consuelo y el efímero alivio del olvido que provoca el alcohol.

'El mar', John Banville
Qué pequeño recipiente de tristeza somos, navegando en este apagado silencio a través de la oscuridad del otoño.

'El mar', John Banville
Mientras estaba allí, de repente, no, no de repente, pero en una especie de paulatino empujón, todo el mar se hinchó, no fue una ola, sino una marea lenta y constante que pareció alzarse de las profundidades, como si se hubiera removido algo inmenso ahí abajo, y por un momento me vi levantado y transportado un par de metros hacia la orilla, y entonces caí sobre mis dos pies, como antes, como si nada hubiera pasado. Y de hecho no había pasado nada, una memorable nada, tan solo otro de esos grandes encogimientos de hombros con que el mundo manifiesta su indiferencia.

'El mar', John Banville

viernes, 16 de febrero de 2018

"Algunas cosas, cosas reales, parecen ocurrir no en el mundo, sino en ese espacio vacío que existe entre la realidad y la mente que lo capta; el ojo registra el hecho, pero el entendimiento va rezagado."


Imposturas - John Banville.-

martes, 15 de marzo de 2016

Sí, eso es, a lo mejor es que se ha convertido en parte de mí, una parte de lo que es el mayor de todos mis enigmas, a saber, yo mismo.


Antigua luz - John Banville.-

viernes, 1 de mayo de 2015

[...] Yo estaba de pie, sumergido hasta la cintura en un agua perfectamente transparente, de modo que veía con todo detalle la arena acanalada del fondo, y diminutas conchas y fragmentos de patas de cangrejo rotas, y mis propios pies, pálidos y ajenos, como muestras exhibidas bajo un cristal. Mientras estaba allí, de repente, no, no de repente, pero en una especie de paulatino empujón, todo el mar se hinchó, no fue una ola, sino una marea lenta y constante que pareció alzarse de las profundidades, como si se hubiera removido algo inmenso ahí abajo, y por un momento me vi levantado y transportado un par de metros hacia la orilla, y entonces caí sobre mis dos pies, como antes, como si nada hubiera pasado. Y de hecho no había pasado nada, una memorable nada, tan sólo otro de esos grandes encogimientos de hombros con que el mundo manifiesta su indiferencia.


'El mar' - John Banville.-

lunes, 27 de abril de 2015

[...] Esconderme, protegerme, guarecerme, eso es todo lo que realmente he querido siempre, amadrigarme en un lugar de calor uterino y quedarme allí encogido, oculto de la indiferente mirada del sol y de la severa erosión del aire. Por eso el pasado supone para mí un refugio, allí voy de buena gana, me froto las manos y me sacudo el frío presente y el frío futuro. Y no obstante, ¿cuál es la verdadera existencia del pasado? Después de todo, no es más que lo que fue el presente
una vez el presente ya ha pasado, no más que eso.


'El mar' - John Banville.-

domingo, 19 de abril de 2015

[...] Las pequeñas olas se levantan y rompen, y el perro anaranjado ladra. Y mi vida ha cambiado para siempre.
Pero entonces, ¿en qué momento, de entre todos los momentos, nuestra vida no cambia completamente, totalmente, hasta el cambio más trascendental de todos?


'El mar' - John Banville.-