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martes, 23 de febrero de 2016

Ella quiere oír cómo amaba él a ese amante perdido.
Él dice: Más allá de las propias fuerzas, más allá de la vida.
Ella quiere oírlo de nuevo.
Él vuelve a decirlo.
Ella se cubre otra vez el rostro con la seda negra, él se tiende a su lado. Nada en sus cuerpos se toca. Su inmovilidad es común.
Ella repite con la voz de él: Más allá de las propias fuerzas, más allá de la vida.


'Los ojos azules pelo negro' - Marguerite Duras.-

martes, 3 de marzo de 2015

Era demasiado tarde para reencontrarnos. Lo comprendimos desde la primera mirada. Ya no había nada que reencontrar.


'El amante' - Marguerite Duras.-

viernes, 4 de abril de 2014

Las flores nunca se tiran en esta casa. Es una costumbre, no es una consigna. Nunca, ni siquiera muertas; se las deja ahí. Hay pétalos de rosa que están ahí desde hace cuarenta años en un bocal. Siguen siendo muy rosas. Secas y Rosas.


'Escribir' - Marguerite Duras.-

lunes, 31 de marzo de 2014

II n'y apas d'erreur. Il n'y a que des actes bizarres. (*)


Marguerite Duras.-

(*) No hay errores. Sólo hay actos extraños.

viernes, 27 de julio de 2012

Cada lector es, cuando lee, el propio lector de sí mismo. La obra es un instrumento óptico que el escritor ofrece al lector a fin de permitirle algo que sin ese libro tal vez no vería en sí mismo.


'En busca del tiempo perdido' (Fragmento) - Marcel Proust.-
(Epígrafe en 'La lepra del corazón (Acerca de India Song) / India Song' - Marguerite Duras)

jueves, 7 de junio de 2012

La mira. Con los ojos cerrados la sigue mirando. Respira su rostro. Respira la niña, con los ojos cerrados respira su respiración, ese aire cálido que ella exhala.


'El amante' (Fragmento) - Marguerite Duras.-

domingo, 8 de abril de 2012

Él la mira tal como un instante antes había mirado la mar, con una pasión insensata.


'El amor' (Fragmento) - Marguerite Duras.-

sábado, 7 de abril de 2012

Usted pregunta: ¿El sentimiento de amar podría surgir de otras cosas aún? Usted le suplica que diga.
Ella dice: De todo, de un vuelo de pájaro nocturno, de un sueño, del sueño de un sueño, de la cercanía de la muerte, de una palabra, de un crimen, de uno, de uno mismo, de pronto sin saber cómo.
Dice: Mire. Abre las piernas y en el hueco de sus piernas separadas ve usted por fin la negra noche.
Usted dice: Era ahí, la noche negra, es ahí.


'El mal de la muerte' (Fragmento) - Marguerite Duras.-
Nunca sabría usted, nada ni usted ni nadie, de lo que ella piensa de usted, de esta historia. Por muchos que fueran los siglos que cubrieran el olvido de sus existencias, nadie lo sabría. En cuanto ella, no sabe saberlo.


'El mal de la muerte' (Fragmento) - Marguerite Duras.-
Y luego una vez más en medio de la noche ella pregunta: ¿En qué época del año estamos en este momento?
Usted dice: Antes del invierno, todavía en otoño.
Ella pregunta también: ¿Qué es lo que se oye?
Usted dice: El mar.
Ella pregunta: ¿Dónde está?
Usted dice : Allí, detrás del muro de la habitación.
Ella vuelve a dormirse.

'El mal de la muerte' (Fragmento) - Marguerite Duras.-
Ella vendría cada día. Viene cada día.
El primer día se desnuda y se tumba en el lugar que usted le señala en la cama.
Usted la mira dormirse. Ella calla. Se duerme. Usted la mira.
Toda la noche.

El la llegaría con la noche. Llega con la noche. 
Toda la noche usted la mira. La mira durante dos noches. 
Durante dos noches ella casi no habla


'El mal de la muerte' (Fragmento) - Marguerite Duras.-

Usted dice que quiere probar, probar muchos días quizás.
Quizás muchas semanas.
Quizás hasta toda la vida.
Ella pregunta: ¿Probar el qué?
Usted dice: Amar.


'El mal de la muerte' (Fragmento) - Marguerite Duras.-

Debiera no conocerla, haberla encontrado en todas partes a la vez, en un hotel, en una calle, en un bar, en un libro, en una película, en usted mismo, en usted, en ti, al capricho de tu sexo enhiesto en la noche que grita por un cobijo, por un lugar en el que desprenderse de los llantos que lo colman.

Pudiera haberla pagado.


'El mal de la muerte' (Fragmento) - Marguerite Duras.-



Génesis: Duras comenzó a escribir el libro en Trouville, donde bebía de seis a siete litros de vino por día. Cuando terminaron las primeras diez páginas, se mudó a Neauphle. Ella dejó de comer pero continuó bebiendo; Empezó cada mañana bebiendo dos vasos que vomitó, y luego pudo conservar el tercero. Duras se había vuelto incapaz de escribir ella misma, por lo que recitaba líneas mientras su musa Yann Andréa las escribía para ella. El manuscrito tenía el título de desarrollo "Un aroma de heliotropo y limón", pero cuando tenía 20 páginas, Duras lo cambió al título final. Finalmente, Duras acordó ir a una clínica para alcohólicos y el 21 de octubre de 1982 fue llevada al American Hospital of Paris. Al regresar de la clínica, inmediatamente comenzó a revisar el trabajo.
Las flores nunca se tiran en esta casa. Es una costumbre, no es una consigna. Nunca, ni siquiera muertas; se las deja ahí. Hay pétalos de rosa que están ahí desde hace 40 años en un bocal. Siguen siendo muy rosas. Secas y rosas.


'Escribir' (Fragmento) - Marguerite Duras.-

miércoles, 4 de abril de 2012

La historia de mi vida no existe. Eso no existe. Nunca hay centro. Ni camino, ni línea. Hay vastos pasajes donde se insinúa que alguien hubo, no es cierto, no hubo nadie. Ya he escrito, más o menos, la historia de una reducida parte de mi juventud, en fin, quiero decir que la he dejado entrever, me refiero precisamente a ésta, la de la travesía del río. Con anterioridad, he hablado de los períodos claros, de los que estaban clarificados. Aquí hablo de los períodos ocultos de esa misma juventud, de ciertos ocultamientos a los que he sometido ciertos hechos, ciertos sentimientos, ciertos sucesos. Empecé a escribir en un medio que predisponía exageradamente al pudor. Escribir para ellos aún era un acto moral. Escribir, ahora, se diría que la mayor parte de las veces ya no es nada.


'El amante' (Fragmento) - Marguerite Duras.-

martes, 3 de abril de 2012

Escribir: es lo único que llenaba mi vida y la hechizaba. Lo he hecho. La escritura nunca me ha abandonado.


'Escribir' (Fragmento) - Marguerite Duras.-
ELLA (en voz baja). — Oye...
Igual que tú, yo conozco el olvido.
EL. — No, tú no conoces el olvido.
ELLA. — Igual que tú, estoy dotada de memoria. Y conozco el olvido.
EL. — No, tú no estás dotada de memoria.
ELLA. — Como tú, también yo intenté luchar con todas mis fuerzas contra el olvido. Y he olvidado, como tú. Como tú, deseé tener una memoria inconsolable, una memoria de sombras y de piedra.


'Hiroshima mon amour' (de Alain Resnais) - Sobre un texto de Marguerite Duras con Emmanuelle Riva y Eiji Okada.
La soledad no se encuentra, se hace. La soledad se hace sola. Yo la hice. Porque decidí que era allí donde debía estar sola, donde estaría sola para escribir libros. Sucedió así. Estaba sola en casa. Me encerré en ella, también tenía miedo, claro. Y luego la amé. La casa, esta casa, se convirtió en la casa de la escritura. Mis libros salen de esta casa. También de esta luz, del jardín. De esta luz reflejada del estanque. He necesitado veinte años para escribir lo que acabo de decir.


'Escribir' (Fragmento) - Marguerite Duras.-
Los libros siempre se viven con cierta culpabilidad.


(Entrevista) - Marguerite Duras.-

lunes, 2 de abril de 2012

Escuchame,
como tu, conozco el olvido.
No, no conoces el olvido.
Como tú, estoy dotada de memoria.
Conozco el olvido.
No. No estás dotada de memoria.
Como tú, yo también he intentado
luchar con todas mis fuerzas
contra el olvido.
Como tú, he olvidado.
Como tú, he deseado tener
una memoria inconsolable,
una memoria de sombras y piedras.
He luchado por mi cuenta,
con todas mis fuerzas,
contra el horror de ya no entender
la necesidad de acordarse.
Como tú, he olvidado.
¿Por qué negar
la necesidad evidente de la memoria?
Escúchame. Todavía sé.
Volverá a empezar.

Me encuentro contigo.
Me acuerdo de ti.
¿Quién eres?
Me matas. Me das placer.
¿Cómo saber que esta ciudad
estaba hecha para el amor?
¿Cómo saber que tu cuerpo
estaba hecho para el mío?
Me gustas.

Qué acontecimiento: me gustas.

Qué lentitud, de repente.
Qué dulzura.
No puedes saber.
Me matas.
Me das placer.
Me matas.
Me das placer.
Tengo tiempo.
Te lo ruego.
Defórmame hasta la fealdad.
¿Por qué no tú?
¿Por qué no tú, en esta ciudad
y esta noche,
tan parecida a las demás
como para confundirla?
Te lo ruego.
Qué piel más bonita tienes.

Tú.


de 'Hiroshima mon amour' (de Alain Resnais) - Sobre un texto de Marguerite Duras con Emmanuelle Riva y Eiji Okada.